Si la iglesia se circunscribiera a dotarle a la educación teológica un fuerte sentido de dirección, reconcentraría sus esfuerzos, simplificaría sus tareas y evitaría los despistes teológicos y los escándalos éticos.
El proyecto supremo de Dios
La novia que agoniza
El desafío es incrustar, empotrar, encajar, enchufar nuestro espíritu, nuestra mente, nuestro cuerpo, nuestras garras, todo, en la Santa Palabra de Dios.









