El peligro de ser respetados

Por Harold Segura C.

Eran otras épocas. Entonces el pueblo evangélico en América Latina era una minoría; era víctima de permanentes persecuciones y no era atractivo para el poder político. Hoy, la situación es diferente; la fuerza de los números nos distingue, representamos un importante caudal electoral, poseemos grandes templos (¿catedrales?), administramos importantes medios de comunicación y se nos tiene en cuenta a la hora de hacer negocios (somos «segmento significativo del mercado»).

Aún hay quienes hace no mucho se atrevían a pronosticar que seríamos la mayor fuerza religiosa del Continente: «Un obispo (católico) en el Brasil ha advertido que Latinoamérica se está convirtiendo al protestantismo más rápidamente que Europa Central en el siglo dieciséis»(1).

Nuestra nueva ubicación socio-religiosa la hemos recibido, como era de esperarse, con desbordado triunfalismo, mucho entusiasmo y no poca ingenuidad. Para algunos es signo evidente del avivamiento que tanto habíamos anhelado; para otros es señal de que hemos entrado en los últimos tiempos y de que el fin se ha acercado. Y no han faltado los sociólogos que piensen que este crecimiento no es más que un reflejo decadente de la religiosidad latinoamericana, que sigue siendo mayoritariamente católica y que ahora se está mutando en variadas formas(2).

Lo cierto es que ahora formamos parte de un movimiento, aparentemente insignificante antes de la Segunda Guerra Mundial, pero de indiscutible relieve, sobre todo, en estos últimos treinta años. Un líder cristiano que incursionó en la política expresaba con alborozo que «ya no somos más ciudadanos de segunda clase». Y agregaba: «ahora nos quieren, nos aceptan y nos respetan».

Es cierto: nos respetan… y en eso consiste el peligro. Fue Mahatma Gandhi quien dijo: «Cuando procuramos generar cambio en nuestras sociedades, se nos responde primero con indiferencia, luego con sorna, luego con agravios y al fin con opresión. Por último se nos presenta el mayor desafío: se nos trata con respeto. Esta es la etapa más peligrosa».

La radicalidad del seguimiento de Jesús, que nunca ha estado asociada a los movimientos triunfalistas; el cumplimiento de la función profética de denunciar y advertir, que pocas veces ha estado relacionada con las mayorías políticas; y la misión de ser «sal de la tierra» y «luz del mundo», que jamás ha estado vinculada a las estructuras de poder; éstas y otras facetas prioritarias de la Misión de la Iglesia sucumben ante la avalancha de aplausos y de reconocimientos efímeros. Se rinden ante el trono de las estadísticas y ante las reverencias del poder oficial.

La situación de la Iglesia evangélica en América Latina exige, entonces, que nos planteemos una vez más con responsabilidad algunas de las preguntas clave de la misiología cristiana(3): ¿Qué es la Iglesia?, ¿cuál es su verdadera misión?, ¿qué significa evangelizar hoy?, y ¿cuál es el crecimiento qué queremos?

Haciendo esta «teología en el camino», para usar la expresión de nuestros maestros, podremos preservarnos de caer aún más hondo en las sutiles redes del respeto aparente.

(1) “STOLL, David.  ¿América latina se vuelve protestante?”.  Quito: Abya-Yala, 1990. p. 4.
(2) Ver: BASTIAN, Jean-Pierre.  La mutación del protestantismo latinoamericano. Una perspectiva socio-histórica. En: Protestantismo y cultura. (GUTIERREZ, Tomás, Compilador) Quito: CLAI/CEHILA, 1994.
(3) La misiología (o misionología, según otros) es el estudio ordenado de la misión de la iglesia cristiana.

12 comentarios »


avatar Vera Campos Dijo:

Hace falta bautistas que confronten a nuestros líderes evangélicos, de la manera como Juan el Bautista confrontó a Herodes, y si le llamaba la atención era porque lo amaba. Si no amamos a nuestros líderes a que abandonen el tener por mujer a la mujer de su hermano (me refiero a la iglesia siendo mujer de los poderosos en vez de ser de Cristo) muy pronto caeremos en la autodestrucción.

avatar HERBERT LINARES S. Dijo:

Lo que a muchos escandaliza hoy ,sobre el crecimiento de la iglesia en Latinoamerica y en el mundo, es sin duda algo que se conoce desde que Cristo lo declaro: “Y SERA PREDICADO ESTE EVANGELIO A TODO EL MUNDO PARA TESTIMONIO Y DESPUES DE ESTO… EL FIN.” de manera que esto demuestra el gran trabajo del Espiritu Santo y demas lideres y obreros que se han abocado a cumplir esta tarea, por lo demas a nosotros como seguidores de Cristo no nos debe interesar tanto como nos miren desde afuera ,sino como nos ve Dios,al recibir opiniones de eruditos que solo nos muestren como triunfalistas de algo que todavia recien acaba de empezar;deberiamos recordar que la meta es que :”TODOS PROCEDAN AL ARREPENTIMIENTO…TODOS.” todavia hay mucho porque trabajar.

avatar Romulo Dijo:

En el PERÚ evitan toda la posibilidad de crítica, tanto los grupos religiosos como el regimen oficilalista. Me parece que hace falta una conciencia crìtica en el ámbito politico. ¿Para que sirve la religión en América Latina si la fe no guarda relacion con la vida diaria?

avatar Victor Dijo:

Romulo, aqui en Peru como en el resto de A.L. ocurre lo que dijo Gandhi, estamos entrando a la etapa peligrosa donde nos respetan, y es alli donde lamentablemente la fe se transforma en “religion”, y tu y yo sabemos que es “religion”. La vida diaria del creyente debe estar basada en los evangelios, no en la religion.

avatar Omar - Bolivia Dijo:

El “respeto” en los terminos qu plantea Harold trae consigo un relajamiento misionero de la iglesía, como que ya se cumplio la Mision que delega la palabra a los siervos de Dios, y la falta de desafíos cubre de peligro nuestra fe, comienzan los matices, los detalles, las alternativas y se diluye el evangelio.

avatar Juan Guerrero Dijo:

Estimado Harol, en el siglo XVIII, cuando Wesley, despues de ser perseguido fue respetado, solia decir: Acaso he equivocado el camino?. Creia Wesley, como decia Jesus, que el camino bueno se distinguia por lo estrecho y porque pocos lo caminaban. En el mismo sentido,Lutero decia que un avivamiento jamas duraria dos generaciones. Interesante el tema. Creo que el verdadero cristianismo no es moda, sino experiencia personal y propia, y no endosable.

avatar Maríú de Shalom Dijo:

Interesante hermanos, pero sabes…? me estremezco con lo que Jesus nos dijo que fuéramos: “la sal de la tierra, la luz del mundo…”
Deseo profundamente que sea lo que realmente queremos ser, y no lo que el mundo o nuestro alrededor quiere que seamos.
Bendiciones…

avatar cristina Pierini Dijo:

SIbien es cierto que se ha extendido en America Latina la fe evangelica protestante ,tenemos un desafio grande y es a partir de la accion desinteresada y el esfuerzo conjunto que lograremos la reevangelizacion de nuestras naciones latinas solo, siguiendo los pasos de JESUS PERSONAL Y EN UNIDAD. MIRAD CUAN BUENO ES ESTAR JUNTOS Y EN ARMONIA .ASI SE HACE MENOS DIFICIL AVANZAR.PARA ESTO DEBE ESTAR EN ORDEN LO QUE PENSAMOS ,LO QUE DECIMOS Y LO QUE HACEMOS MMM AQUI ESTA EL PROBLEM ..BENDICION

avatar María Elena Rengel Dijo:

Lo importante es mantenernos fieles y no conformarnos al sistema de este mundo, porque no buscamos nuestra gloria, sino la gloria del único digno, Jesucrsito el Señor.
Bendiciones
María Elena

avatar Julio Vaca Dijo:

Cien por ciento de acuerdo contigo hermano. el maestro enseño que la “sal puede perder su salinidad”. Ahora los que andan buscando reconcimiento, y fama a través de la Iglesia del Señor. Llego el tiempo de definirse, y marca diferencias entre le verdadero evangelio y el “otro evangelio”

avatar MANUEL ZAMORA Dijo:

Una de las característica con la masificación, incremento, expansión, crecimiento de los evángelicos en AL es la pérdida de la radicalidad del seguimiento y el compromiso. Hay un abandono sutil de la Palabra por las plabras de quienes se erigen apóstoles y profetas. Lo importante del porque somos o debemos ser respetados debe leerse a la luz del “Juicio de las Naciones” que Mateo apunta en el Cap 25.

avatar Arturo Lozano Dijo:

Me parece un artículo muy apropiado a la realidad de América Latina, muy resumido y al punto, pero no tiene que ser así, es nuestra responsabilidad y de la iglesia evangelica de latinoamerica de no caer en la religion. De todas maneras seguimos viendo politicos que asisten a las comunidades de fe mientras estan en campaña, despues de llegar al gobierno no regresan. Candidatos que se dicen evangélicos cuando estan entre nosotros y el pueblo lo cree solo porque usan el lenguaje de la iglesia. Es tiempo de que la mayoria de la gente se instruya, lea, estudie, analize y actue.

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