Por Harold Segura C., Visión Mundial Internacional
Por muchos años hemos escuchado decir que el principal inconveniente para desarrollar la literatura cristiana en América Latina es que no hay suficientes escritores o escritoras. Y a esa acusación se le agregan otras más: que los pocos que hay no tienen suficiente disciplina como sí la tienen en otras latitudes, que cuando escriben no producen textos de buena calidad o que cuando tienen la oportunidad de escribir no cumplen los plazos acordados.
¿Será cierto? Bueno, digamos que sí. Hay algo, o mucho de razón, dirán, sobre todo, los editores. Hay razón, es cierto, aunque no toda la razón. Lo que ha faltado, sobre todo, son oportunidades.
Oportunidades para dar a conocer a nuestro escritores y escritoras, para publicar sus textos, para acompañarles en su formación, para financiar sus producciones, en fin, ha faltado interés pastoral para apoyar a los nuevos talentos y promoverlos en el ministerio de la página impresa. ¿No les parece?
Por eso recibo con suma alegría el anuncio que hace la Red de Editoriales Cristianas Latinoamericanas LETRA VIVA, junto a la empresa de servicios editoriales CHRISTIAN EDITING y la organización MEDIA ASSOCIATES INTERNATIONAL (MAI), de lanzar el Premio de Ensayo Letra Viva.
Esta sí que es una buena noticia. Tan buena como el tema que proponen para el concurso: “Ser cristiano en América Latina hoy”. Me sumo a la celebración de esta iniciativa y pido al Señor que bendiga a sus organizadores.
Ya verán, ¡se llevarán una gran sorpresa! En América Latina hay más escritoras y escritores de los que hasta ahora conocemos. Ya verán: escriben bien, piensan con profundidad y son bien recibidos por los lectores y lectoras. Así será.









