El ser humano siempre busca el paraíso perdido, especulando donde puede estar ubicado, pero me temo que la espada del ángel de Dios gira tan fuertemente que no logramos encontrarlo.
Voy a describir la realidad latinoamericana desde mi punto de vista, la de una mujer de pueblo. Lo que veo en la sociedad en la que vivo: Luján de Cuyo, Mendoza.
El verdadero evangelio no está siendo predicado hoy en Latinoamérica con la debida amplitud y profundidad. El mensaje ha quedado relegado por los temas periféricos, influenciados por la sociedad actual.
Ser cristiano hoy es tan difícil como lo fue desde el inicio, pero con el agravante de que cada vez hay mayor dificultad para distinguir entre lo bueno y lo malo.
Publicarán fragmentos de obras presentadas al Premio de Ensayo Letra Viva.
¿Entonces qué? ¿Qué quiere decir ser cristiano en San Francisco, Latinoamérica, el martes a las cuatro de la tarde o el sábado a las once y veinticinco de la mañana?
Trato de ver en dónde estamos todos aquellos que decimos ser cristianos, para ver si es posible gritar y decir: “Aquí estamos para ayudar”.
Dos gigantes sociales han provocado un cambio sustancial en el entorno en el que debemos movernos: el cambio cultural global y al cambio generacional.
El presente y el futuro de América Latina dependen, en gran medida, de la respuesta que demos al desafío que su niñez nos presenta.









